No se apaga. Cambia de manos. Y el nombre de tu empresa puede acabar apuntando a cualquier sitio, sin que puedas hacer nada.
Un negocio cierra, o cambia de manos, o simplemente decide dejar la web. No pasa nada de golpe: primero se deja de renovar el dominio, después caduca el alojamiento, y un día alguien busca el nombre de la empresa y lo que encuentra no es lo que esperaba.
Suele ocurrir sin que nadie haya tomado la decisión de que ocurra.
Un dominio no se apaga: se queda libre
Esto le pasó a una clienta nuestra hace años. Tenía su web con nosotros y decidió darla de baja, con el dominio incluido. Se hizo lo que se tenía que hacer: baja por escrito, web retirada, dominio sin renovar.
A los pocos meses llamó muy enfadada. Su dominio, que llevaba el nombre de su empresa, era ahora una web de pornografía.
No había nada que reclamar a nadie. Al no renovarse, el dominio quedó libre y lo registró otra persona. Los dominios caducados con visitas se compran precisamente por eso.
Si dejas de pagar el dominio, no lo estás cerrando. Lo estás soltando.

Y lo que se posiciona no es tu negocio: es una dirección
La segunda historia es de otro cliente. Su web estaba en una dirección nuestra y se marchó a otra empresa, con dominio propio y web nueva.
Volvió a los pocos meses, también molesto: la web vieja seguía saliendo en todos los buscadores, y la nueva no salía en ninguno.
Tenía razón, y no era culpa de nadie. Los años de posicionamiento no viajan con el contenido: se quedan pegados a la dirección donde se ganaron. Hoy eso se resuelve con una redirección, que le dice a los buscadores «esto se ha mudado aquí». Es media hora de trabajo. Sin ella, se empieza de cero.
Las tres cosas que conviene tener claras antes
Que el dominio esté a tu nombre. No al de quien te hizo la web. Se comprueba en un minuto y es lo que más disgustos evita.
Que puedas llevarte los ficheros y la base de datos. Y saber en qué formato te los entregan, porque «te lo damos todo» a veces significa una carpeta que no abre nadie.
Que si te mudas, se redirija. Dirección vieja apuntando a la nueva, página por página.
Y si ya es tarde
Se puede recuperar bastante más de lo que parece, pero incompleto y con trabajo. Parte de nuestro personal ha reconstruido un portal entero de 1997 a partir de copias, capturas y lo que quedaba archivado: el archivo histórico de BilbaoWeb está en línea y se puede ver.
Sale mucho más barato no llegar a eso.