Desde 1995 · Bilbao
En esta web no vas a ver trabajos hechos para otros. Es deliberado, y es lo mejor que te podemos ofrecer: lo tuyo no se va a parecer a nada que pudiéramos enseñarte. Llevamos treinta años haciendo páginas web a medida, como un sastre hace trajes.
Lo que no vas a encontrar aquí
Todo el sector se vende igual: enseñando las webs que ha hecho, y a ser posible las de los clientes con más nombre. Nosotros también lo hacíamos, antes.
Pero fíjate en lo que ocurre cuando te las enseñan. Si te gusta lo que ves, acabas pidiendo algo parecido — y entonces tu web ya no es tuya: es la de otro con tu nombre. Y si no te gusta, descartas a quien la hizo, sin saber que aquello era exactamente lo que aquel cliente pidió.
Lo que hay en un portfolio no es lo que sabemos hacer. Es lo que otros nos pidieron.
Así que preferimos que te quedes con la curiosidad. La respuesta la vas a ver en tu web, no en la de otro.
Por dónde se empieza
Antes de hablar de páginas, secciones o colores hay una pregunta que lo ordena todo: ¿qué quieres que pase? De la respuesta sale la web, y no al revés. Casi siempre es una de estas cuatro cosas, o varias a la vez.
Que quien busque lo que tú haces te encuentre a ti, y no a los de al lado. Aquí la herramienta suele ser una web sencilla, bien hecha y bien colocada: en los buscadores y también en las inteligencias artificiales, que son ya la otra puerta por la que la gente pregunta.
Vender tú directamente, sin comisiones de por medio ni depender de la plataforma de otro. La herramienta es una tienda con su catálogo, su cobro y sus pedidos.
Cuando alguien compara tres presupuestos, la web decide. La herramienta es una web corporativa que sostenga la seriedad de lo que hay detrás.
Las citas, los pedidos, los presupuestos, las mismas preguntas veinte veces al día. Lo que ahora haces a mano lo puede hacer la web mientras tú trabajas.
¿No es ninguna de las cuatro? Cuéntanoslo igual. En treinta años hemos tenido encargos que no se parecían a nada, y suelen ser los mejores.
Cómo trabajamos
No hay que saber de webs para encargar una. Solo hay que saber qué se quiere conseguir. El resto lo ponemos nosotros.
Con el detalle que puedas: a qué te dedicas, qué quieres conseguir, qué te gusta y qué no. Cuanto más nos digas, mejor. Y si no sabes por dónde empezar, el formulario te va guiando.
Aquí entran los treinta años. Añadimos lo que no habías pensado, quitamos lo que sobra y te decimos con franqueza qué merece la pena y qué es gastar dinero.
Un presupuesto cerrado y por escrito, con lo que incluye y lo que no. Sin letra pequeña ni sorpresas a mitad de camino.
Lo hacemos, lo pruebas, lo ajustamos y se publica. Y seguimos ahí después, que es cuando de verdad se ve quién te ha hecho la web.
Quiénes somos
En 1997, cuando en España casi nadie tenía web, aquel equipo fotografió Bilbao calle a calle —más de 20.000 fotografías cosidas una a otra— y puso la ciudad entera en internet para poder pasear por ella desde el ordenador. Ocho años antes de que existiera Google Street View. Aquello se llamó BilbaoWeb: fue el primer portal de ciudad de España, y el primero con sus calles navegables. Llegó a alojar los negocios de media Bilbao, salió en la prensa y llevó a registrar una patente.
Lo contamos por una razón práctica: quien lleva treinta años en esto ha visto caer tres modas enteras. Sabe cuáles duran y cuáles no. Eso es lo que te llevas cuando nos encargas una web, y es lo único que no se puede improvisar.
Las primeras páginas, cuando había que explicar qué era una dirección de internet.
Bilbao entero fotografiado calle a calle, con más de 20.000 fotos cosidas para poder pasear por la ciudad desde el ordenador.
El modelo se extiende: portal de entrada propio en 27 ciudades. Y una patente registrada.
Una parte de aquel equipo sigue aquí, haciendo lo mismo. Con 2.500 webs a la espalda.
Nada de esto es una historia contada de memoria: se conserva como archivo histórico, con la hemeroteca, la patente y las entrevistas, en bilbaoweb.com. Es un museo, no un escaparate: lo que se restauró es de 1998 y está tal y como era, porque así se hacía internet entonces.
Empecemos
Sin compromiso y sin tecnicismos. Cinco minutos de formulario y te contesta una persona, no un robot.
Si lo prefieres, escríbenos por WhatsApp al 689 881 939 —sólo mensajes, las llamadas por ahí no se atienden— y te contestamos por escrito, que así queda todo apuntado.